4 AREAS… 12 PRIORIDADES TOMANDO CONTROL CONSCIENTE PARA UNA VIDA EQUILIBRADA – PARTE V

Somos semillas sembradas por el infinito… y vivimos para retornar un día al infinito.

El gran sueño de todo ser en este mundo es llegar algún día a la Libertad. Pero la semilla, antes de llegar a ser un gran árbol y elevarse hacia el cielo, debe primero enraizarse , confrontar desafíos, crecer, tener un tronco firme y ramas que se expandan en todas las direcciones hasta lograr el punto de maduración de dar flores y frutos. Cuando el árbol está maduro y ha pasado por las etapas de prosperidad, felicidad y sabiduría, entonces está listo para dar vida y enseñar a sus semillas a liberarse con el arte del desapego, De esta manera dejará un legado en este mundo y se elevará al infinito. La Libertad y las 3 últimas prioridades del proyecto de vida corresponden a las necesidades superiores del ser humano. Y aunque pareciera que son las últimas en un proyecto de vida son las que otorgan la verdadera realización. La Libertad requiere de las siguientes Prioridades de Vida:

Servicio y Filantropía
Búsqueda de un Camino y Desarrollo Espiritual
Enseñar y Legado Final

10.- SERVICIO Y FILANTROPIA

Comencemos por entender dónde comienza la Libertad. La Libertad auténtica comienza con la responsabilidad. En los actuales tiempos en los que vivimos, esta Libertad auténtica se logra cuando las 4 áreas valiosas de la vida, prosperidad, felicidad, cultura / sabiduría y libertad, están equilibradas. El resultado,… Independencia auténtica que no es más que libertad con responsabilidad. Es decir, la independencia de hacernos responsables de nuestra vida material y espiritual al cien por ciento.

La Libertad integral comienza con la autoestima y el Poder Personal, que nos dan una independencia interna y externa llamada auto-sustentabilidad o autonomía. Y es que la Libertad verdadera nace del desapego. El máximo desapego es la espiritualidad y el desarrollo de la espiritualidad comienza con el Servicio. Cuando por largo tiempo hemos estado concentrados únicamente en nosotros mismos, ya sea por caprichos del ego o creciendo y cultivando el amor propio y el poder personal, nace la necesidad de dar, no solo de recibir.

La necesidad de compartir con el mundo es señal de que hemos finalmente conquistado una gran riqueza interna.

Cuando hemos logrado la integralidad, comprendemos que la verdadera felicidad no solo está en tener recursos personales, pareja y familia, sino en servir a otros. Maduramos cuando comprendemos que la mayor realización consiste en compartir nuestra felicidad de una manera saludable, sabia e inteligente con los demás. Y… la Filantropía? Recordemos siempre que la Felicidad Suprema nace de servir a los demás. Cuando se han conquistado los niveles del amor se comienza a rebosar una energía adicional que traspasa los límites de si mismo, alcanzando así los primeros grados de Filantropía. Filantropía es amar una causa más grande que la propia y contribuir a un sueño grupal. Es comprender que no existe nada en el universo y en la naturaleza que no sirva a una Gran Causa.

El propósito de existir es servir

Las piedras, las semillas, las plantas, los árboles, las flores, los animales, desde el más pequeño ser vivo en la naturaleza hasta el más grande de los soles y estrellas sirven a un Propósito altruista.

Filantropía es poner nuestro tiempo, recursos y mejores talentos al servicio de todos y de algo mayor. Existen 4 grados de servicio y filantropía:

El servicio a nosotros mismos,
el servicio a la naturaleza,
el servicio a la humanidad y
el servicio al universo.

Un gran servidor se prepara para servir primero a si mismos. Luego sirve a la naturaleza y la protege y un día comienza a enfocarse en servir a personas nobles que dirijan causas nobles. Una causa noble, si es integral, apoya estos cuatro niveles de servicio. El sanador francés René Mey que es capaz de permanecer varios días absorto en meditación dice:

“La meditación es muy necesaria para la paz de la humanidad. Pero lo más importante no es la meditación, sino cómo tendemos la mano a los demás.

11.- BUSQUEDA DE UN CAMINO Y DESARROLLO ESPIRITUAL

Mucho se ha hablado de la búsqueda, sin embargo esta búsqueda es distinta. Cuando llegue tu hora de madurar te darás cuenta de que lo que te ofrece el mundo externo, sea lo que sea, jamás llenará el gran vacío espiritual que camuflas en tu corazón o en tu alma. Entonces comenzará la verdadera búsqueda. Esta es una búsqueda interna y espiritual. El desarrollo espiritual comienza por preguntarse … Quién soy yo?, De dónde vengo?, hacia dónde voy?, Por qué estoy acá en el mundo? … Muchos creen y se consideran espirituales, pero la realidad es distinta. La realidad siempre es distinta a todo lo que cree nuestra mente y mientras nuestro espíritu esté dormido, podemos cree cualquier cosa y el ego o la mente mañosa pueden convencernos de que algo es real… pero no lo es. Resulta que ser espiritual es ir más lejos que las declaraciones de nuestro ego.

La espiritualidad nace de una búsqueda profunda al interior de nosotros. De una incansable búsqueda de la consciencia, de la evolución, del amor y la hermandad con todos los seres, piedras, plantas, animales, seres humanos y seres divinos. Todos en la superficie somos materialistas y en el fondo somos espirituales. Pero la espiritualidad es más que repetir oraciones, mandamientos, sútras o versículos, rosarios o mantras. La espiritualidad, aunque esté sembrada en ti, en nosotros, solo se desarrolla cuando encuentras un camino para desarrollar tus alas y emprender tu vuelo al infinito. Es mirarnos profundamente y encontrar la fuerza creadora en silencio sagrado, dentro de nosotros y en cada persona, cosa o situación. La espiritualidad comienza con el Amor, el Amor Propio y el amor a los demás. El amor sin apego llega muy lejos, porque nuestro corazón un día comprenderá que no somos este cuerpo.

Entonces comprendemos que todos somos uno… yo soy tú, soy él, soy todos los demás. Es el amor el componente espiritual que disuelve las fronteras del yo. Con amor incondicional y sin apegos, comprendemos que…

Al amarme, estoy amando al otro… y que al amar al otro, estoy amándome…

Espiritualidad es comprender que yo no amo, es el universo quien ama a través de mi. Espiritualidad no es fanatismo, ni tener la rigurosidad de una cara fea, cansada y amenazante frente a los “no espirituales”. Ni tampoco es convertirse en un juez que amenaza y divide el mundo entre pecadores o karmáticos, y al otro lado, los hijos del cielo. La espiritualidad es estar conectado al saber y a la compasión, es estar conectado al Dharma. El saber comienza con ser equilibrado y feliz, al construir la estructura básica del “Anciano Interno”. Algún día percibiremos que por muy espiritual que se considere nuestro ego, sin haber conquistado las actitudes más básicas como aprender a observar con humildad, agradecimiento y objetividad, todavía seremos muy pequeños.

La espiritualidad nace al ver nuestra vida como una oportunidad valiosa y al comprometernos con la liberación total del Samsara. Sin esto, será difícil valorar y respetar a los demás. Es que al dejar de mirar tanto para afuera y mirar hacia adentro, hasta lograr apreciar las Joyas del Camino en nuestro corazón, encontraremos la paz y la serenidad.

Saṃsāra es el ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación (renacimiento en el budismo) en las tradiciones filosóficas de la India, hinduismo, budismo, jainismo, sijismo así como también al parecer, en el gnosticismo, la masonería, los Rosacruces y otras religiones filosóficas antiguas del mundo. Según estas religiones en el transcurso de cada vida el karma (acciones hechas para bien o para mal) determina el destino futuro de cada ser en “el proceso del llegar a ser” (evolución o devolución).

Saṃsāra deriva del sáncrito saṃsārí, que significa ‘fluir junto’, ‘pasar a través de diferentes estados’, ‘vagabundear’. “Samsara” es la raíz de la palabra Malay “sengsara” que significa sufrimiento. La persona sujeta al saṃsāra se llama saṃsāri. La transición de una alma al cuerpo de otro individuo se realiza al no cumplir las metas o al experimentar un dolor o impotencia, si dos sujetos se encuentran en el umbral del karma al mismo tiempo uno deberá ayudar al otro a regresar para cumplir los propósitos fijados, pero la decisión del regreso se ve interrumpida por decisiones suicidas o muertes accidentales, no obstante un sujeto puede regresar en el cuerpo de otro y compartir espacio y tiempo. El nuevo sujeto contendrá dos espíritus y parte del alma de la otra persona cuyo cuerpo murió. Hasta el momento de trascender el elegido tendrá los deseos y sentimientos del otro pero también sus vicios y fortalezas.

En la religión Hinduista se considera un honor ayudar a un no trascendido a cumplir su meta, después de cumplir con su ciclo (propósitos o metas) y el invitado abandona al colaborador pasando al nirvana.

Preparase para meditar es esencial…

Cada día , entre el torbellino de actividades, debes retirarte en un lugar tranquilo para obtener un momento de serenidad. Debes encontrar un momento para disfrutar de tu soledad sagrada donde aprenderás del Silencio hasta que de orma natural te permitas amar y dejes de discutir, reclamar, criticar, ofender y prefieras retirarte a buscar los sabios consejos del silencio.

Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande para no caer en el tan temido estrés, mal común en nuestros días. El hombre moderno, que es un gran ejecutor, ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor.

La gran aventura interna comienza con la meditación. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides meditar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor porque solo, en lo profundo de tu corazón, encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.

La meditación se ha definido de muchas formas. Vamos a darte una formulita fácil de entender. Decimos que meditar es hacer que tus emociones y tu mente guarden silencio para que puedas escuchar la voz del alma, de ese ser maravilloso y divino que eres en verdad. Por lo tanto, el objetivo de la meditación es hacer contacto con el alma. Allí está la fuente de sabiduría y de verdad, allí está el amor que se da sin pedir nada a cambio, allí están la fortaleza, el poder y la voluntad. Son tus tesoros, los de verdad, no como aquellos de hierro y de plástico, de cemento y de vidrio, de piedras y metales; y están compuestos de una sustancia muy sutil que tiene la particularidad de no desgastarse o acabarse; nadie te los puede robar y no se devalúan.

Cuando, a través de la meditación, te pones en contacto con tu alma, tu vida comienza a cambiar. Es como si abrieras una llave por donde fluye una energía muy especial que tiene el poder de hacer nuevas todas las cosas. Algo parecido a cuando te enamoras. Tú sabes lo especial que es estar enamorado. La calle vieja de repente es la más bonita porque te conduce a la reunión con el amado o la amada, el sol parece que alumbra mucho más y las estrellas toman un nuevo brillo. Nos inspiramos y sorpresivamente nos hacemos poetas.

Creo que todos estamos de acuerdo en que estar enamorado es estupendo. Si observas bien te darás cuenta que el amor contiene el poder de hacer nuevas todas las cosas porque, cuando nos enamoramos, vemos las cosas distintas, encontramos belleza en todo. Y hasta nosotros mismos expresamos la belleza a través de la mirada, los gestos y el rostro. Esta misma transformación ocurre cuando, por medio de la meditación, hacemos contacto con el alma. Es tan notorio que si tienes un espejo cerca y te observas al momento de salir de la meditación, lo vas a notar. Y lo van a notar también tus familiares y amigos porque, como el amor, el contacto con el alma no se puede esconder, se nota.

Por qué es así? Por qué el parecido? Porque el alma es la fuente de todo tu amor y hacer contacto con tu alma es como hacer contacto con tu otra mitad, con eso que te falta para sentirte completo.

Dios es amor y el alma es un pedacito de Dios. Es tu parte divina. Y es también la parte divina de todos. Lo divino en ti es lo mismo que lo divino en todos los demás seres humanos. Es como una corriente de energía divina, de luz líquida que fluye en todos. Somos partes de un todo mayor que llamamos Humanidad y este hecho es la base real de la fraternidad humana. No es una razón sentimental, es un hecho. Por eso es que cuando un ser humano hace contacto con su alma, el amor aflora como algo natural y se ama a todos los seres porque se hace contacto con esa corriente de vida y de amor que nos hace sentir uno con todos los demás. El problema del ser humano es que se ha identificado con su personalidad, compuesta por su cuerpo físico, sus emociones y su mente, y se ha olvidado de quién es en verdad. Con la meditación recuperamos la memoria de nuestro origen divino y nos salimos de la memoria del reino animal que nos hace creer en la muerte, en la carencia, que nos hace ser posesivos y egoístas, nos limita con su sentido de propiedad y posesión y nos encierra en nuestras pequeñas propiedades privadas cuando todo el universo es nuestro patrimonio. Con la meditación comienzas a descubrir tu verdadero mundo. Un mundo de armonía y belleza, de luz y amor, de fuerza y sabiduría. Un mundo que es tuyo; sólo tienes, simplemente, que decidirte a entrar y, poco a poco, los esplendores de tu alma comenzarán a introducirse en tu vida diaria. Meditar es un acto espiritual básico… Pero recuerda que sin los niveles básicos del auto liderazgo, nuestro espíritu estará estancado en la auto lástima o en la auto importancia. Si tienes humildad, honestidad y conquistaste el amor propio, estás listo para servirte a ti mismo. Pero solamente cuando conquistes el poder personal y seas autónomo y autosustentable, estarás listo para servir a la humanidad, a la naturaleza y al universo. A todo buscador espiritual le llega su hora de partir en pos de lo que busca su alma, no su cuerpo o su mente. Pero debe hacerlo en el momento oportuno, cuando se ha trabajado en el mundo externo y cuando se ha acumulado suficiente energía adicional para soportar las penurias del camino. De esta manera no perderá jamás el centro ni el equilibrio entre lo abstracto y lo concreto, entre las cosas prácticas materiales y las enseñanzas espirituales.

12.- ENSEÑAR Y LEGADO FINAL

Las enseñanzas son las semillas que nacen del esfuerzo y la maduración. Las enseñanzas son el fruto del crecimiento, producto de un trabajo dedicado y persistente. Enseñar es duplicarse y entregar multiplicado a los demás, a la naturaleza y al universo, las riquezas, el saber y los talentos que se nos han otorgado. De nada sirve salir del pantano, conseguir levantarse de la tierra y haberse elevado hacia las alturas del cielo como un árbol firme y frondoso si no es para multiplicar en abundancia las flores, los frutos y las nuevas semillas, ofreciéndolas con generosidad y sembrándolas en nuevas tierras frescas y fértiles que apoyen el crecimiento de nuevos bosques.

Todos nacemos de una semilla y algún día llegaremos a ser sembradores. Por lo cual la verdadera auto realización concluye con la duplicación, pero pocos son aquellos que con su siembra contribuyen a la expansión de un gran propósito. Los auténticos sembradores son aquellos que habiendo plantado y expandido los grandes principios en su corazón, los multiplicaron, pues a su vez supieron seguir con lealtad y entrega los pasos de algún gran líder y de un linaje. Todos ellos son sembradores de principios y de enseñanzas profundas, contribuyendo a gestar el legado del Maestro anterior. Dejar un Legado es compartir tu abundancia espiritual con la humanidad. El legado es el camino trazado por un gran líder para que otros puedan seguir sus pasos hasta la libertad. El legado es el sendero florecido, gracias al cual muchos seres podrán dejar de gatear para poder caminar, correr y volar hacia su propósito final.

Enseñar es compartir nuestra riqueza interna con el mundo. Enseñanzas es lo que entrega un árbol que sabe convertirse en bosque.

Es solo entonces a través de un legado que tenemos la oportunidad de conquistar la amada libertad y entrar en el todo, en el Tao. Cuando ya hemos logrado la autorrealización es porque hemos satisfecho las necesidades básicas, medias y elevadas.

El cuerpo necesita la Prosperidad. El corazón quiere la Felicidad. La mente busca el Conocimiento, la Cultura y la Sabiduría. El espíritu merece la Libertad. Merecer es recibir lo que la existencia tiene para darnos, es conectarnos con lo que ya es y siempre ha sido. Al haber sabido completar el ciclo de transformación y haber conquistado el amor propio y el poder personal, podemos servir a la naturaleza y a la humanidad. Las semillas están listas para volar con el viento y ser plantadas en nuevos corazones que ansían llegar algún día a la autorrealización.

Antes de entrenar o liderar a otros, dirigir empresas, comandar ejércitos y gobernar ciudades, estados o naciones, se Líder de ti mismo y aprende a dirigir tu propia vida.

~ o ~

El sabio no tiene ideas fijas y personales,…
Toma como propias las ideas del pueblo. De este modo, el sabio apoya todas las cosas en su estado natural, pero no actúa.

La razón de que el cielo y la tierra persistan y duren tanto tiempo, es que no viven para si mismos, por lo tanto pueden perdurar.

Lao Tse

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